En su noble y
elegante andar, los integrantes de nuestra Tuna hacen alarde de su
galantería con las damas; su picardía roba sonrisas a quienes a su paso
encuentra, rindiendo honores a la tradición tunesca y manteniéndola
vigente en nuestros días con orgullo y gallardía.
La humildad es
todo para el tuno, pues con ella construye carácter y entrega para cuidar
de su hermandad, para conocer sus raíces y mantener sus tradiciones, no
solo en su atuendo sino también en la mística de su espíritu al interior
de nuestra Tuna. Acogido por su Tuna, es hermano fiel y leal, a quien
basta su palabra dar para entregar confianza, compromiso y dignidad.
La Tuna protege
a sus hermanos, y por ello, el Tuno extiende su mano para apoyar al
hermano que le necesite, así como también, cuenta con el apoyo de sus
hermanos Tunos cuando él así lo demande.
Es el Tuno un
caballero, digno culto y educado, respetuoso de la gente...sobre todo de
las damas. A donde quiera que llega, vistiendo o no su capa y su beca, es
el mismo amable rondador, solidario hermano y compañero de la Tuna de
Ingenieros.