CAMPEONES COMO EQUIPO

 

Estimado Pepe:

                        España vivió el Mundial de Básquetbol a lo grande. Su selección lo ganó de manera incuestionable.

                        Grandes éxitos deportivos ha conseguido el deporte hispano a nivel individual y los sigue consiguiendo. A nivel colectivo el fútbol sala, balonmano, water polo, hockey. Pero el gran debe eran las selecciones de fútbol y básquetbol. Siempre prometiendo, nunca concretando.

                        Hasta que llegó este Mundial de Japón en donde España se mantuvo invicta y tuvo en sus jugadores la actitud de un equipo ganador, actitud que era difícil encontrar en una selección española.

                        Dejó por el camino a excelentes selecciones y dio clase de defensa de equipo en la final, humillando a Grecia que quedó en 47 puntos. Un partido como para enseñar a los niños y jóvenes cómo se puede ganar basándose en la defensa. Por el camino hasta las estrellas de la NBA, que nombrándose Estados Unidos, dieron el ejemplo de cómo muchas estrellas juntas no son capaces de formar el mejor equipo y el básquet es un juego de equipo, suplentes eventuales incluídos. Ya el fútbol brasileño nos había dejado esa enseñanza este mismo año. Para los equipos teóricamente débiles es el mensaje del “se puede”.

                        El entrenador español Hernández recibió la noche anterior a la final la noticia del fallecimiento de su padre. Los jugadores se enteraron después del partido. Sólo lo sabía un ayudante.

                        Varios de estos jugadores españoles fueron campeones del mundo juveniles. Es buena señal que el básquet español viene trabajando bien. Con una primera categoría (ACB) de lo mejor del mundo. Luego, por orden la LEB, LEB 2, EBA, que tienen equipos profesionales, con jugadores extranjeros y otros comunitarios. La siguiente categoría, que vendría a ser la quinta división, llamada Primera Nacional, también se refuerza con jugadores extranjeros. No son planteles profesionales en su totalidad, pero bien se preparan buscando su ascenso. Más tarde vienen las Autonómicas y luego las Ligas Provinciales.

                        El semillero o “cantera” viene siendo bien trabajado y para ello los últimos resultados en los europeos cadetes y juveniles con títulos españoles, tanto en varones como damas. Además con clínicas, campus de formación, centros de alto rendimiento, formación de entrenadores jóvenes.

                        Pero tenía que llegar el momento y aquí está. Celebrado a lo grande, como sacándose las ganas el deporte español de que un triunfo mundial de selecciones en un deporte rey tenía que darse alguna vez. Borrar el mito del “no poder” y cumplir con los presagios. Esta vez llegaron prometiendo, la diferencia es que cumplieron. Cien mil personas recibieron a los campeones en la Plaza Castilla de Madrid, preparada para el festejo.

                        Los jugadores han pasado a ser mitos del deporte español, (incluído Carlos Cabezas, hijo del uruguayo basquetbolista y del mismo nombre) y sin quererlo han puesto nuevamente en tela de juicio a la selección de fútbol, poseedora de buenos jugadores, eterna promesa al llegar los máximos eventos, pero que siempre queda eliminada en cuartos.

                        El básquet ha demostrado que en equipo se puede salir adelante y de paso le ha pasado la presión al fútbol.

 

                        Federico Marotta