LA MALDICION ESPAÑOLA

 

Para 1930 España era candidata a organizar el Mundial, pero el incuestionable peso deportivo uruguayo del momento inclinó la balanza. El viaje era “impracticable”. Ni el compromiso uruguayo de afrontar los gastos o compensar a los clubes que cedieran jugadores en la incipiente Liga española los decidió a participar.

En 1934 la Italia fascista debía proclamarse vencedora en su Mundial y en cruce decisivo España la enfrentó. Gol anulado, falta al “Divino” Zamora en el gol del empate tano. En partido desempate del día siguiente otra falta clamorosa al otro arquero, Nogués, y el gol italiano de la victoria. Zamora no jugó, lesionado. Dos goles anulados a España. El árbitro Mercet fue sancionado a perpetuidad.

En 1938 España estaba en plena Guerra Civil. En 1950 se clasifica para el cuadrangular final. Pierde con Suecia y Brasil y empata con Uruguay, queda cuarta y es su mejor posición en la historia de los mundiales.

Para 1954 España debía eliminarse con Turquía. Venció en Madrid 4-1, perdió en Estambul 1-0, luego en Roma empataron a 2, incluso con alargue. Un sorteo decidía el clasificado al Mundial y el niño italiano Franco Gemma sacó el papel que clasificó a Turquía.

Para 1958 y con Di Stéfano, Kubala, Gento y Suárez incluídos quedó eliminada en fase de clasificación por Suiza y Escocia.

En 1962 con Santamaría, Gento, Puskas, Di Stéfano que se lesionó, cayeron en primera fase. Igual en 1966.

En 1970 y 1974 no llegó a clasificarse para la fase final. En 1978 clasificó, perdió con Austria y debía ganarle a Brasil, entonces Cardeñosa a un metro del arco desperdició un gol que todavía se recuerda.

En 1982 España tenía el Mundial en su casa. Empató con Honduras, con ayudita arbitral superó a Yugoslavia y perdió con Irlanda del Norte. En posterior grupo perdió con Alemania y empató con Inglaterra. Afuera  en propia casa.

En 1986 fue eliminada por Bélgica en cuartos de final por penales, luego de que goleara 5-1 a la increíble Dinamarca de entonces, que había vapuleado a Uruguay.

En 1990 ganó el grupo inicial, incluído el empate con Uruguay y el penal celeste desperdiciado. Pero en octavos cayó frente a Yugoslavia en alargue.

En 1994 cayó en cuartos con Italia, un partido favorable a España, como siempre. Un increíble fallo de Salinas en la definición y a los 88 Baggio le dio el triunfo a Italia. Le partieron la cara a Luis Enrique segundos después, pero no cobraron el penal.

En 1998 España pierde con Nigeria 3-2 en gran quedo del arquero Zubizarreta en el segundo gol. Empata con Paraguay y pierde con Bulgaria. Afuera.

En Corea 2002 en cuartos de final perdió con el local. Le anularon dos goles y en la definición por penales a casa.

En 2006 comenzó ilusionando, 4-0 a Ucrania, 3-1 a Túnez y 1-0 a Arabia con suplentes. Era candidata, como siempre. En octavos se cruzó con Francia y perdió 3-1. La prensa madrileña tituló el día del partido “vamos a jubilar a Zidane”, que sentenció con el tercer gol.

España ilusiona, juega como nunca, pierde como siempre. Tiene una maldición con los Mundiales e incluso con los Europeos (sólo ganó uno). No logra pasar de los cuartos de final. Es la gran cruz del fútbol español, la frustración del aficionado. Grandes equipos, pero a la hora de la verdad se marcha a casa cabizbajo.

La selección de fútbol española es, Pepe, como muchos partidos políticos. Al principio ilusionan mucho, hacen soñar…

 

Federico Marotta