MUERTOS DE HAMBRE
Estimado Pepe:
En estos días me preguntaba por los animales que se mueren de hambre por propia incapacidad de supervivencia.
Leyendo un poco me enteré que las larvas de garrapatas esperan que un animal pase para que los hospede, de lo contrario se mueren de hambre. En verano pueden aguantar 3 o 4 meses, en invierno 6. Los corales también pueden morir de hambre. En varias especies de animales los recién nacidos pueden morir de hambre si su madre se les muere o son asesinadas por el hombre para su posterior comercialización.
He visto documentales en donde en condiciones de frío intenso, nieve y soledad, los animales se las ingenian para sobrevivir. Otros con calor agobiante también. Guardan la comida y memorizan esos lugares para cuando la necesidad apremie.
Los animales siempre están a la búsqueda de comida y los depredadores se encargan de matar para sobrevivir, más o menos como nosotros.
He preguntado a un amigo que me dijera rápidamente, ahora mismo, cuáles son los animales que se mueren de hambre por su propia incapacidad de sobrevivir. En lo inmediato no se le ocurrió ninguno.
También sabemos que en cautiverio algunos animales se dejan morir. Que si a un panda no le das bambú puede que dure poco.
Como a veces le sucede al humano, hay animales que forman pareja para toda la vida. Si a un chajá se le muere la hembra, se dejará morir. Pero claro, más de angustia y sentimiento que de hambre.
Seguro que algún profesional del tema sabrá buscar ejemplos.
Nosotros, los humanos, sabemos que miles y miles de personas se mueren de hambre.
Pepe, resulta difícil encontrar un animal que por propia incapacidad se muera de hambre. Pero es muy fácil reconocer, por la clara evidencia, que el ser humano sí se muere de hambre.
Menos mal, querido Pepe, que tenemos raciocinio, que hemos evolucionado de manera distinta a los animales. ¿De qué sirve tanta inteligencia y desarrollo si como especie nos morimos de hambre por miles?
Seguiré leyendo, a ver si encuentro algún animal que quiera parecerse al hombre. De momento no son tan inteligentes como nosotros. Vos que sabés más de esto, Pepe, algún día quizás podrás contarnos más cosas.
Federico Marotta