BOTELLONES Y ALGO MAS
Estimado Pepe:
Cuando los jóvenes se reúnen en un lugar público para beber y hacer sociabilidad se le llama “botellón”. Esta conducta la conocemos. Los motivos de los jóvenes españoles son similares a cualquiera: abaratar costos y de paso crear un espacio diferente.
Últimamente se ha puesto de moda hablar de los botellones. Porque los jóvenes ahora juegan a ver qué ciudad congrega más número de participantes.
Las actitudes de los ayuntamientos suelen ser diferentes. Desde aquellos que lo prohíben totalmente porque no está permitido beber alcohol en la calle hasta los que acuerdan disponer de un espacio público específico para que los jóvenes se reúnan.
Esta última actitud se valora desde el punto de vista que ir contra los jóvenes significa plantearse la batalla. Proponer un acuerdo significa permitirles realizar sus deseadas reuniones públicas y ordenar el tema desde el punto de vista en general de la sociedad.
Los hay botellones que se realizan en calles que quedan hechas un basural, incluso con las consiguientes huellas en los portales de los vecinos porque no hay baños públicos, claro. También está el natural ruido y la música que se emite desde los autos hasta altas horas. Esto perjudica a vecinos que si bien no hacen problema del botellón, sí pretenden que sus derechos también sean respetados.
He ahí el punto del tema. Permitir realizarse sin invadir el derecho de los demás. Por eso cuando un ayuntamiento propone determinado espacio público está armonizando las diferentes actitudes de su sociedad y delimita derechos.
El botellón es cosa natural, sobre todo los fines de semana. Muchachos trabajadores o universitarios, da igual.
Pero el tema llama la atención pues en los últimos tiempos los jóvenes se organizan para retarse y ver en qué ciudad española se reúne más cantidad. A Palma le toca este sábado.
Los mensajes de teléfonos celulares se multiplican anunciando fecha, hora y lugar. Se elige la ciudad más grande de la zona para que se congreguen desde todos los puntos. Se pide que estacionen los autos el día antes para ir marcando territorio. Cosas así.
Estas multitudinarias reuniones están de moda. Miles de jóvenes bebiendo en la calle en el día señalado. Por eso ahora le llaman “macro-botellón”.
Pero las convocatorias públicas no terminan aquí. Está ahora circulando una invitación para la macro-orgía que pretenden realizar el 22 de abril en la playa de Puerto Portals, aquí en Calviá. Las autoridades ya han tomado nota.
Cosas de sociedades desarrolladas.
A tu salud, Pepe.
Federico Marotta