USOS Y DESUSOS
Estimado Pepe:
En el año 2007 se registraron 491.183 nacimientos en España. En el mismo año 384.442 muertes. La tasa de natalidad ha ido aumentando poco a poco en los últimos años, luego del menor índice, que fue en 1996 y 1998, con un 9.19.
En 1976 la tasa de natalidad española era de 18.76 (número de nacimientos por cada 1000 habitantes) y el desarrollo económico trajo aparejado que cada vez se tuvieran menos hijos. Pero lentamente el índice se va recuperando. En el 2007 la tasa está situada en 10.95 y para irla superando las mujeres inmigrantes han sido claves, tanto que el 18,9% de los nacimientos pertenecen a madres no españolas.
El promedio de edad para tener el primer hijo para la mujer española se sitúa actualmente en los 29 años y retrasa la venida del segundo, tanto que en muchos casos no se tiene. Asimismo sigue aumentando la proporción de mujeres que no tienen ninguno.
La tasa de mortalidad en 1976 era de 8.28 y actualmente 8.57, manteniéndose regularmente estable en todos estos años.
La tasa de natalidad es clave para el desarrollo económico y mantenimiento de la seguridad social. De allí la importancia de la mujer inmigrante, pero ahora surgirá otra vez el debate con las leyes facilitadoras del regreso.
Francia con 2, Irlanda con 1.90 y Suecia con 1.85 son los países de la Unión europea con mayor tasa de fecundidad, teniendo franceses y suecos las políticas sociales de ayuda a la familia más desarrolladas.
En España existen ayudas para familias numerosas, pero no parecieron mover mucho para el aumento de la tasa de natalidad. Un efecto que seguramente sería distinto en otros países con menor desarrollo económico.
El año pasado hubo en España 203.697 matrimonios (4.069 menos que en 2006). En 35.185 de esos matrimonios del año pasado al menos uno de los conyugues no era español.
Las perspectivas de futuro indican que la fecundidad no aumentará mucho más. Al horizonte de 2015 las tendencias apuntan a un 1.45 a 1.50 de media de hijos.
Habrá que aguardar para ver que efectos tendrá la “crisis” actual, cómo seguirá evolucionando el pensamiento de la mujer española con respecto a su maternidad y entonces ver las consecuencias para la inmigración y su uso o desuso en el mantenimiento de fuentes ocupacionales y respaldo de las arcas del estado.