ENTRE AGUA Y NAFTA
Estimado Pepe:
Las tierras baleáricas se han visto bastante regadas por un tiempo pocas veces visto entre mayo-junio. Inestabilidad, bastante lluvia que ahora permite tener reservas de agua, tema preocupante hasta hace muy pocas semanas. En un momento el sol y al siguiente otra vez nubes con agua. Malo para el turismo tanta agua.
El paro de los transportistas desencadenó situaciones conflictivas y preocupantes para la población. Una especie de sicosis colectiva que se lanzó raudamente a las gasolineras para cargar combustible a tope y a los supermercados para llenar carritos y prevenirse.
No todos los transportistas estuvieron adheridos al paro. Sin embargo, los piquetes de los huelguistas hacían parar camiones y les obligaban a detenerse.
Se escuchó decir a los gobernantes que habría libertad de trabajo. Respetando el derecho al paro y respetando también el derecho a quien no quisiera hacerlo y pretendiera trabajar. Nada de “esquiroles”, el tiempo ha cambiado. No es que cambien las personas una vez que están en el gobierno. No. Nuevamente hemos de estar equivocados por mal pensados.
Se terminó aquello de “adherimos huelga, manden motivos…”.
Ahora los huelguistas deberían tener cordura para realizar sus acciones. Palabras que en estos tiempos salen de todos quienes ocasionalmente gobiernan, sean del lado que sean.
El precio del combustible se ha detenido en las dos últimas semanas. Casualidad o no, parece seguro que ha sido consecuencia de las acciones del transporte. Pero el futuro es incierto para quien vive en la normalidad y no conocemos las variables internacionales ni los próximos pasos económicos.
Algunas regiones se vieron conmovidas por la situación. Pero las Baleares parecieron territorio aparte. Combustible hubo con casi normalidad y provisiones en los supermercados también, con algunas excepciones. Pero además, motivado por una compra mayor y previsible, fruto de la sicosis colectiva.
En la vuelta a la normalidad la noticia que sacudió la isla fue la detención de varios integrantes de la “mafia rusa”, tema del momento en la bella Mallorca.