DE LO MISMO, MAS
Estimado Pepe:
El petróleo sube y por ende, céntimo tras céntimo, cada pocos días, aumenta el precio de los combustibles en las estaciones de servicio. Los clientes se quejan de las subas preguntándose hasta donde iremos a parar. Los precios básicos de la canasta familiar también han crecido y se nota en el bolsillo. Algunos hablan de crisis económica y otros tienen la receta para frenarla.
En España la vivienda es cara, ya sea para alquilar o comprar. Las hipotecas cuestan más y los intereses hacen que el tema pase a ser preocupación de primer orden.
Esto se notaba ya antes de las elecciones. De cualquier manera Rodríguez Zapatero nuevamente ganó y por ende reelecto. Su mayor adversario en las urnas fomenta una renovación dentro de su propio partido una vez vistos los números que dictaminó el soberano pueblo. Confirma aquello de las apariencias y el cambio de discurso según la ocasión. Eso sí, la renovación pasa a partir de él. El aspira volver a presentarse como candidato a presidente del gobierno. Por lo tanto, como en casi todos lados, los nombres vuelven a repetirse y las democracias representativas siguen cobijando espíritus dictatoriales, amparados en los ejes de poder internos de los partidos políticos.
Los accidentes de tránsito en las carreteras también son tema preocupante y las estadísticas marcan pasos a seguir, sobre todo luego de semanas de vacaciones o “puentes” donde se aprovecha para alguna corta licencia en el trabajo. Las desapariciones de niños crean la alarma. De algunos sigue sin saberse nada. La justicia comienza a apretar a los abusadores de niños. Sobre todo de aquí en adelante, una vez solucionada la huelga del sector.
Por las baleáricas islas se va poco a poco el invierno. La economía, como todos los años, espera por los miles y miles de turistas y que vuelva a descender un avión por minuto en las pistas de Son Sant Joan. Españoles de la península retornan a las islas para realizar la temporada. Las noticias que nos llegan, sin ser amplias y por ello preocupantes, es que se sigue esperando la llegada de nuevos orientales inmigrantes. Es un termómetro acerca de la situación interna del país. A pesar de no venirse con “papeles” y sabedores de los riesgos aeroportuarios, más uruguayos se esperan. Como así también se espera Paisito, esa película hispana que habla de Uruguay.
Pero por ahora no hay noticias de alguna nueva regularización de inmigrantes, salvo la reagrupación de familiares directos, como efecto de la anterior ley legalizadora. Las opciones de hoy para venir a trabajar legalmente son muy pocas. Debería tenerse la suerte de que una empresa pueda gestionar la legalización, cosa que no resulta sencilla y que tampoco es segura de aprobarse luego.