Javier Gerardo Hernández Galván
“Macroadenoma Hipofisiario”
Se recibe el día 18 de Agosto del 2003, al Sr. Javier Gerardo Hernández Galván de 43 años de edad, que al momento radica en la Cd. De México D. F. en la calle Granjeros no.343-3 Col. Minerva Del. Iztapalapa tel.
55-33-43-66.
Que presento documentación diagnostica con la que se le halló un macroadenoma hipofisiario de dimensiones peligrosas que ponía ya en riesgo su vida.
Comentó el paciente que Hacia 14 años presentaba una migraña severa que no le permitía ni conciliar el sueño, motivo que lo llevo a buscar la ayuda profesional y así continuo desarrollando diferentes molestias tales como cansancio crónico, vista cansada, engrosamiento de sus labios, de los dedos de las manos, así como de su nariz.
El paciente cuenta con varios exámenes, algunos de química sanguínea, también generales de orina, de perfil hormonal. Que demuestran lo afectado que se encontraba, debido a que la medicación no logro mitigar el dolor de cabeza, y con los resultados ya considerados previamente, su médico ordeno se realizara un estudio radiológico por medio de resonancia magnética (se anexa una copia de la impresión diagnostica 1).
El problema principal en estos casos, consiste en que el tamaño de la hipófisis sigue aumentando y amenaza con privar al enfermo paulatinamente de funciones fisiológicas y bioquímicas que gobiernan a casi todo el cuerpo, en el proceso de el desarrollo de la enfermedad, por lo regular el paciente sufre cambios graves en su fisonomía clásicos de este padecimiento (véase fotos anexas), finalmente genera el estado vegetativo de la persona y finalmente su deceso.

26 de Septiembre del 2003 28 de Febrero del 2004
Se procedió con el diagnostico por medio del Par Biomagnético utilizando imanes de neodineo y aleaciones, en promedio de 10mil gauss de intensidad logrando localizar las siguientes patologias:
Disfunción pineal
Disfunción tiroidea
Deprecion psicológico
Bacilo Ántrax
Meningococo
Después de considerar lo más detallado posible con los familiares de Javier, y por supuesto con el mismo, los aspectos que rodean su vida actual, se sugirieron algunos cambios en sus hábitos de alimentación y de descanso, la medicación se dejo enteramente a juicio de su especialista.
Las sesiones se sugirieron de manera que recibiera dos sesiones de terapia por semana, el paciente aceptó tomar la alternativa, tal y cual se le planteo, así como fueron pasando las semanas el paciente reporto sentir cambios en su sintomatología; reducción del dolor de cabeza, tanto en la intensidad como en su frecuencia, que como el podía constatar, se espaciaban cada vez más entre sí, los periodos de la migraña, también pudo conciliar el sueño casi de inmediato, es decir en las primeras sesiones, estos hechos nos permitieron ganar la confianza del paciente y por lo mismo decidió continuar con el tratamiento.
Es de importancia mencionar que todo su tramite se llevaba a cabo sin la plena confianza en el tratamiento y mucho menos en el terapeuta, pues al no haber precedentes de la eficacia de nuestra ciencia, y los nulos resultados y expectativas que les da la medicina oficial, cuando se les informo de algunos casos similares que ya se habían curado, simplemente decía su esposa “lo que ud. Dice es ficción, pues no puede ser que con toda la infraestructura en clínicas especializadas y tantos médicos, estén equivocados y más aún que se le nieguen la curación del paciente por cualquier vía”, la actitud mental del paciente siempre fue positiva, y la familia cuando empezó a ver los cambios se tranquilizo un poco.
Finalmente debido a que se corroboro en el examen Bioenergético que se encontraba despolarizado por completo, a mediados del mes de Enero del 2004 se tomo la decisión de realizar una tomografía para determinar el avance de la terapia.
Hecho que provoco una nueva reacción de indignación de parte de su esposa pues reitero “no cree, que es demasiada burla, el que nos haga gastar en un examen tan costoso, sí bien sabe que no se va a observar ningún cambio”, esta actitud de la sra. Se debía a que trabajaba en el Hospital Siglo XXI del IMSS, como asistente, en una sección del área de oncológica con enfermos terminales, y como es obvio el caso de su esposo lo conocían varios especialistas que continuamente con cierta burla le preguntaban ¿Cuándo te lo dan de alta?
El examen nos ha dejado impresionados y más a los especialistas que no daban crédito al resultado que hasta ese momento se había conseguido gracias a la terapia del Par BIomagnético.
(La copia del estudio se anexa a este escrito)
El resultado del estudio, que oportunamente observo su especialista, presento una gran recuperación celular y permitió que lo declarase fuera de peligro. Pues al observar los cambios de morfología del macroadenoma y la disminución con relación a la medida media de la hipófisis disminuyo en casi un 40% su dimensión, dato que se puede verificar al revisar las dos impresiones diagnosticas.
Por los resultados arrojados en este tratamiento, y muchos otros de la misma índole, aún qué por desgracia no cuentan con los estudios para contemplar de manera tan clara el éxito del mismo, podemos recomendar en especifico y ampliamente la aplicación del Par Biomagnético sin reserva.
Javier continua en tratamiento, con periodos de descanso entre sesiones de terapia y revisiones programadas, tanto de su medico especialista como con el Biomagnetismo Celular Integral. Continua reportando mejoría en su fisonomía, y en sus síntomas, en general se mantiene estable y progresando

Se puede considerar con estos resultados que tenemos un caso exitoso, hasta el momento, sobre todo por que se consiguió eliminar el factor que ponía en peligro la vida de Javier, otorgándole una mejor calidad de vida.
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